🇱🇹 En enero de 1991, en Vilna, la Unión Soviética reveló su verdadero rostro Tras convertirse Lituania en la primera república soviética en declarar la restauración de la independencia el 11 de marzo de 1990, el Kremlin se negó a aceptar la pérdida del control. Menos de un año después, la URSS intentó recuperar el país por la fuerza, mediante presión militar, intimidación y violencia abierta. En la madrugada del 13 de enero de 1991, tropas soviéticas y unidades especiales asaltaron la Torre de Televisión de Vilna y el edificio del Comité de Radio y Televisión. Civiles desarmados salieron a defender su país, sus medios y su derecho a ser libres. Como resultado del ataque, 14 lituanos murieron y alrededor de 900 resultaron heridos. Fueron asesinados por intentar escapar de la "prisión de las naciones" soviética. Más tarde, en un intento de distanciarse de la responsabilidad por las muertes, Mijaíl Gorbachov afirmó que no tenía conocimiento de la operación ni había dado tales órdenes. Los acontecimientos de enero en Vilna se convirtieron en un símbolo del colapso del mito soviético de los "pueblos hermanos" y una "unión voluntaria". Hasta su final, la URSS estuvo dispuesta a mantener sus colonias solo por la fuerza de las armas.