El senador Graham tiene razón. El presidente Trump no es Obama. Sus palabras de apoyo a los manifestantes en Irán lo demuestran. Ahora es el momento de actuar. El Presidente es un hombre de acción y un hombre de paz. Ahora, puede actuar para lograr la mayor paz que el mundo haya visto jamás: ayudando a los iraníes a acabar finalmente con este régimen criminal. El régimen está débil y está en desplomo. El pueblo está listo para derribarlo. No necesitan botas en el terreno. Todo lo que necesitan es la acción del líder del mundo libre. Negociar con este régimen criminal que sigue amenazando a Estados Unidos y al Presidente no traerá la paz. Pero una acción inmediata para apoyar a estos valientes manifestantes salvará miles de vidas y traerá una paz duradera a la región. Ese será el legado del presidente Trump.