Argumentaron que escribir código es un delito. Compararon las herramientas de privacidad con el blanqueo de capitales. Pero sabemos la verdad: la privacidad es un derecho humano. Las matemáticas no son un delito. La lucha por mi libertad —y por el futuro del software de código abierto— está en un momento crítico. Necesito vuestra voz para mostrar al mundo que esta comunidad está unida. Por favor, dedica 5 minutos a escribir una carta de apoyo. Tus palabras son la herramienta más poderosa que nos queda. La lucha aún no ha terminado.
¡Recibí las primeras 5 cartas en la primera hora! ¡Guau! Gracias
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