Las autoridades israelíes demolieron 50 estructuras de propiedad palestina en el Área C y Jerusalén Este en las últimas dos semanas, desplazando a más de 50 palestinos y afectando los medios de vida de unas 14.000 personas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. La ONU afirma que las demoliciones coincidieron con un severo invierno que dañó o destruyó decenas de tiendas de campaña y refugios improvisados en comunidades beduinas y de pastores en toda Cisjordania, aumentando el desplazamiento.