El Tesoro está implementando la ley de no impuesto sobre los intereses de los préstamos de coche estadounidenses del presidente Trump, devolviendo el dinero a los bolsillos de familias trabajadoras y de clase media. Para los vehículos nuevos ensamblados en EE. UU. comprados entre 2025 y 2028, los contribuyentes elegibles pueden deducir hasta 10.000 dólares anuales en intereses de préstamos de automóvil, tanto si detallan como si aceptan la deducción estándar. El Tesoro y la Agencia Tributaria están emitiendo normas claras, por lo que los contribuyentes saben exactamente cómo funciona la deducción. Para millones de estadounidenses, un coche no es un lujo, es la forma en que llegas al trabajo, a la escuela y al cuidado de los niños. Esta deducción ayuda a reducir los costes mensuales y hace que la propiedad de un coche sea más asequible cuando las familias más lo necesitan. La reducción de impuestos también apoya a los trabajadores estadounidenses al aplicarse únicamente a vehículos ensamblados en EE. UU., reforzando la manufactura nacional.