Estamos entrando de nuevo en el purgatorio de la Fed, donde muchos analistas asustarán a la gente y se quedarán con las acciones, provocando la típica subida de golpe. Es patético que tantos puedan ser sacados de la máquina de dinero que es el mercado bursátil, pero la naturaleza estentórea del bullicio pesimista nunca deja de asustar a los inversores convirtiéndolos en traders... y vendedores