Todo comenzó con una realización silenciosa: La IA no está hambrienta de computación, está hambrienta de datos. Los datos limpios, de calidad humana y seguros en derechos se estaban agotando, y las estanterías no se estaban reabasteciendo solas. Las plataformas seguían extrayendo. Los usuarios seguían sin recibir nada. Así que @PerceptronNTWK tomó un camino diferente. En lugar de raspar internet, construyó una red de datos de IA descentralizada donde las personas contribuyen directamente y son recompensadas por ello. Un nodo a la vez. A medida que la IA escala, los datos se convierten en la verdadera ventaja competitiva. Perceptron está posicionando a los humanos como los proveedores de inteligencia, no como la materia prima.